trabajo

Pensamiento Multidisciplinar

Cree en ti mismo recopilatorio. Ángel Aznar artista multidisciplinarHace algo más de un año, estando con una amiga, un artista un tanto pretencioso al que acabábamos de conocer se puso a preguntarle a qué se dedicaba ella. Cuando le djio que era artista, él quiso saber de qué disciplina y ella le dijo que era multidisciplinar, a lo que él respondió:

“¡Estás equivocada! Eso es una estupidez. Cuando quieres hacer una pieza ¿Con qué técnica la piensas primero?”

Recuerdo el cabreo estupendo que se llevó mi amiga y que le bautizó como “El Inútil”, apodo que se le ha quedado.

El caso es que desgraciadamente no es una opinión de unos pocos Inútiles, sino que, por desgracia, está mucho más extendida de lo que me gusta pensar. Aquello de “aprendiz de mucho, maestro de nada” es una conciencia demasiado arraigada.

Al contrario de la opinión popular, ser multidisciplinar no es algo “de moda” o algo que reste categoría a un artista, sino todo lo contrario.

Para un artista, ser capaz de desarrollarse en más de un arte, le da una perspectiva única y un pensamiento más flexible, lo que le abre posibilidades a crear con una imaginación más despierta y libre.

Además, es fácil que una vez que has empezado a crear arte en una disciplina, después, o al tiempo, acabes adquiriendo otras; pero nuestro problema, generalmente, es que acabamos coartándonos a nosotros mismos o creyéndonos eso que nos dice la gente de que “hay que centrarse”. Es posible que si dedicas todo tu tiempo a una sola disciplina, desarrolles mucha mejor técnica en esta, que si divides tu tiempo entre varias… pero ¿ES QUE ES TODO TÉCNICA?

Está claro que si quieres ser un pintor hiper-realista o un concertista clásico, necesitas una técnica cada vez más depurada, pero eso no es así para todo el resto de las vertientes artísticas y en muchas, por no decir, la mayoría, prima la creatividad sobre la habilidad. Es ahí donde creo poder ayudaros.

Llevo desde que soy un niño trabajando distintas disciplinas artísticas, saltando de una a otra, combinándolas, evolucionando o simplemente dedicando circunstancialmente más tiempo a unas que a otras, pero hay una serie de claves que, al menos a mí, me han ayudado en este proceso.

    • No tengas pudor. Cualquier arte es complejo, pero exponerse y tener respuesta del público siempre es enriquecedor.
    • Acepta que te vas a equivocar y que eso no tiene por qué ser malo. Desconocer la técnica da como resultado “errores”, pero si esos errores son afortunados o desafortunados, sólo lo decides tú.
    • La técnica puede no ser transponible, pero la filosofía sí lo es. Tener un profundo planteamiento como poeta, te da la posibilidad de aplicarlo igual a la escultura o viceversa.
    • Apóyate en lo que dominas. Dependiendo de qué arte a que arte migres, puede haber aspectos comunes. Úsalos a tu favor como base y desarrolla a partir de ahí.
    • Déjate guiar por el instinto. Ser artista desarrolla nuestro gusto y la toma de decisiones. Da igual qué disciplina sea.
  • Date tiempo. La perseverancia es imprescindible para mejorar.
  • Cruza técnicas. Si la filosofía es algo que se puede transponer, eso te da la libertad de abordar la misma idea con diferentes disciplinas y hacerlo a la vez.

A lo largo de mi vida he desarrollado muchas disciplinas artísticas diferentes y muchas técnicas diferentes dentro de cada disciplina (ya os lo contaré en otro post). En unas he trabajado más, en otras menos, pero todo me ha aportado experiencia, capacidad de pensamiento y flexibilidad.

Abrirte a cambiar de técnica o de disciplina, puede ser lo más enriquecedor que te ocurra en la vida. Si quieres hacerlo, sigue adelante sin importar lo que opinen personas con la mente más cerrada

Bookmark and Share

¿Para qué sirve un artista? (segunda parte)

Quedan 5 horas y media para la inauguración de la exposición de pintura #MeLlevoTanto en 1900. Allí os espero #Exposición #Inauguración #Pintura #Graffiti #Urbanart #StreetArt #ArteUrbano-Lo que pasa es que usted se preocupa sin necesidad -me dijo el Maestro, para alentarme-. ¡Sáquese simplemente de la cabeza la idea de acertar! Usted podrá ser todo un Maestro aunque sus tiros no den en el blanco.

Siempre hablamos de Van Gogh. De él y de su falta de éxito. Mis amigos también me habréis oído nombrar a Rodríguez y su fabulosa historia….. a todos los artistas nos queda este consuelo. A la lista podríamos añadir a Bach, uno de los más grandes pensadores y compositores de la música y con un éxito muy “limitado” en su época. Pero no es lo que queremos. Queremos triunfar.

¿Quién quiere ser un grande 100 años después de muerto?

¡Queremos ser reconocidos ahora!

Nos esforzamos, trabajamos, pensamos y volvemos al principio de la cadena. Hacemos un esfuerzo inconmensurable que, cuando está del lado de las artes aplicadas, tiene unos frutos relativamente cercanos (nos pagan por ser buenos, vamos), pero ¿Cuando no lo está?

Está claro que no podemos medir nuestro éxito por la aceptación de los demás… pero ¿Qué otra medida “humana” tenemos?. ¡Queremos gustar! ¡Queremos que nos digan lo bien que lo hacemos! ¡Queremos premios! y, sobre todo !QUEREMOS VENDER! o al menos, cualquiera de estas cosas al nivel suficiente para que nos permita vivir y no volarnos la cabeza o darnos a la bebida.

Pero hay una falsedad en todo ello.

¿Cuándo tienes “é-xi-to”?

Da igual la edad, da igual sexo, nacionalidad, religión, etc. ¿Quién te dice que eres bueno? Joyce es uno de los escritores más brillantes de su época y tal vez de muchas más. Técnicamente insuperable (y quien me lo discuta, que se lea Ulises). Y a pesar de ello ¿Qué repercusión ha tenido en el común de los mortales? ¿Creéis que él estaría satisfecho por el ¿éxito? cosechado por sus obras? ¿Que ser extraordinariamente brillante le hizo sentir ese “sí, lo estoy haciendo bien”?… Dada su vida, no lo creo.

¿Sabéis para qué vale un artista?

Fácil: HACEMOS ARTE.

La Persona NeuronaEso mágico y místico que nadie más, aparte de nosotros puede hacer. Y no nos vale copiar, no nos vale repetir lo que otros hacen, ni buscar estilos “más vendibles”, porque cuanto más lo intentamos, más nos alejamos de la realidad de nuestro trabajo. Hacemos arte y como tales necesitamos seguir haciéndolo. Los demás, sólo lo consumen pensando “este es más bonito que el otro”, pero os aseguro una cosa:

-Desde el primer pintor de las cavernas hasta la persona que ha diseñado tu móvil, pasando por los creativos de videojuegos, los arreglistas de la música que escuchas o los ilustradores de los cuentos infantiles; estarían encantados de escuchar estas dos palabras. BUEN TRABAJO

Para los no artistas un consejo: Antes de hacer una crítica no pedida y superficial a un artista, calla. El silencio duele menos.

Para los artistas, os dejo este fabuloso pensamiento:

-Los aciertos son sólo la prueba, (…) de su abandono de sí o como quiera llamar a ese estado. Hay varios grados de maestría y sólo cuando haya alcanzado el último podrá tener la absoluta seguridad de no errar el tiro. (El Zen y el arte de los Arqueros Japoneses; Eugen Herrigel)

¿Has leído la primera parte?

Bookmark and Share

¿Para qué sirve un artista? (primera parte)

Me hubiera encantado dibujarles tal cual estaban en La Punta del Sebo en Colón #Huelva #Couple #Pareja #Novio #Boyfriend-El verdadero arte -exclamó el Maestro- carece de propósito, de fin determinado. Cuanto más obstinadamente trate de aprender a disparar la flecha para acertar el blanco, menos logrará lo primero y más se alejará de lo segundo. Lo que se interpone en su camino es el hecho de que usted posee una voluntad demasiado terca. Usted piensa que lo que no hace por sí mismo, simplemente no sucede. (El Zen y el arte de los Arqueros Japoneses; Eugen Herrigel)

Los artistas somos unos convencidos de nuestro trabajo. De algún modo sentimos que hubiera que cumplir una “misión divina” que nadie más sabe cómo cumplir, pero claro, como cualquier mesías de barrio, predicar y entender por qué lo estamos haciendo bien y por qué no, son cosas distintas. Un actor, un bailarín o un músico, serían de los mejores ejemplos:

-Un día el artista se sube a las tablas. Uno cualquiera, sin tener más ánimo ni mejor humor que ningún otro, sin nada especial. Cuando lo más reseñable de su día es que estrena ropa interior. Ese día triunfa. ARRASA; como nunca antes. “¿Qué ha cambiado si todo el resto de los días me esfuerzo igual? Ha sido la ropa interior”

¿Parece una locura, verdad? Pues os aseguro que para él no lo es.

Vivimos en una incertidumbre total, en una sensación de inseguridad y vacío equiparable a muy pocas profesiones, por no decir a casi ninguna y es algo que creo, en su mayoría, pasa desapercibido para el común de la gente.

Me hace gracia cuando le dices a alguien “yo tengo un taller artístico y de cerámica” y la gente te dice “¡Qué guay! ¡Sin jefes! ¡Haces lo que te da la gana!”. Yo suelo no contestar, pero hoy voy a haceros una confesión.Feli working a lot. Talla que te talla

  • Trabajar sin jefe quiere decir que el jefe eres tú con toda la responsabilidad que ello conlleva.
  • “No tener horarios” sólo quiere decir que los horarios te los tienes que marcar tú y seguirlos. ¿Has probado a disciplinarte y hacer dieta? Prueba a hacerlo a nivel profesional.
  • Sí, me encanta mi trabajo, pero principalmente consiste en tirar flechas al vacío con los ojos cerrados esperando que alguna “por casualidad” de en la diana.
  • Tener tu propio trabajo, también implica que tienes TU-PROPIO-SUELDO y eso tiene días muy buenos y días menos buenos.
  • Si un día tú no trabajas, la empresa sigue y tú puedes decir “¡Bah! ¡Que le den al jefe!”. Si yo no trabajo un día, al que le dan es a mí.
  • Cuando tú terminas tu trabajo, te vas a casa y te llevas los problemas sólo si quieres y mañana será otro día. Cuando yo termino… ¿Termino? Bueno, hay días que sí y días que no.

No quiero estirarme demasiado porque haré una segunda parte de este post.

Lo que sí quiero transmitir es este pensamiento: LOS ARTISTAS SOMOS ARTISTAS PORQUE NOS APASIONA.

No es fácil, no es agradecido, no es seguro, no es estable….. a ratos. Pero cuando lo es, te sientes el rey del mundo y piensas que cada uno de los pequeños pasos que has dado, ha merecido la pena y en ello está la clave para que sigamos adelante con más moral que nadie.

¿Quieres leer la Segunda parte?

Bookmark and Share

Cómo trabajar en multitarea

The Criature #Eye #Ojo #Bag #Bolsa #Green #Verde #Criature #Spooky #Tela #Selfportrait #AutorretratoLlevo tiempo queriendo escribir un post sobre esto, porque me parece una de las cosas más útiles que se pueden manejar, ya seas o no artista, pero si lo eres, está claro que es más importante aún.

Empiezo a escribir y apenas son las once y he hecho esto:

  • Revisado mis redes sociales de trabajo (y las personales, pero esas no cuentan)
  • Ensayado una canción al piano (aún con el café)
  • Pasado a limpio un relato de #MadMartin
  • Mandado a concurso el relato y una poesía
  • Hecho 3 fotografías y subido a redes
  • Puesto a secar un barro negro especial para un encargo
  • Abonado el huerto
  • Y ahora estoy aprovechando para el segundo café mientras escribo este post 😉

Cualquiera que no acostumbre a funcionar con varias cosas a la vez os va a decir que intentarlo es una locura, o que seguro que las haces mal o alguna estupidez por el estilo. Es cierto que, si no te preparas o te organizas, hacer todo esto puede ser una locura, pero con un poco de cordura, el tiempo cunde mucho.

Sentarte al ordenador y que un postit te de los buenos días: "CONCURSO". Ya sabes lo que toca #concurso #Contest #pc #Laptop #paper #Note #postit #Buenosdias #Ordenador #Javi #TextNo os quiero hablar de cómo repartir el tiempo, que de eso hay mil teóricos mejores que yo, sino de cómo hacer más de una cosa a la vez.

LA VELOCIDAD: No todo tiene la misma velocidad. En el taller es fácil tener que dejar secar, que esperar a que baje la temperatura, que te sirvan un producto, etc. Con lo cual, en vez de pensar “¿Qué hago ahora?”, cuenta con que ello y programa tareas paralelas

PRIORIDADES: Tú hablas y caminas y no te caes, ¿Verdad? Tu cerebro prioriza. Es muy fácil hacer dos cosas a la vez si una de ellas no requiere pensar, ya sea porque es algo mecánico, ya sea porque te lo conoces al dedillo y no te requiere esfuerzo. Mezclar algo muy importante con algo anodino es ideal. Podría tener una conversación sobre arte y formular esmaltes sin hacer nada mal.

MULTIUSO: Cuando te planteas un proyecto, es muy fácil convertirlo en multiuso y hay dos maneras básicas

  • Que persiga varios objetivos
  • Que tenga varios usos

Que persiga varios objetivos es fácil. Te planteas el básico y en vez de enfocarlo en una sola cosa, abres el abanico y le buscas que tenga más de una salida. Un ejemplo sencillo, sería el proyecto #CintaBlanca, que además de ser arte urbano, es también fotografía y un proverbiario casual y macarra. Eso te permite generar muchos productos sobre la marcha, material para la web, etc.

Que tenga varios usos, también es sencillo. No todo lo que haces cumple varias funciones, pero seguro que puedes encontrar puntos de encuentro con otras necesidades o proyectos si lo organizas de partida y hacer pequeñas modificaciones para que encajen. Por ejemplo, usar el desarrollo teórico de un proyecto para otro que no tiene nada que ver, o generar sobrantes de uno para cubrir necesidades de otro.

HERRAMIENTAS: Esto sí es importante y urgente. No se puede trabajar sin las herramientas adecuadas. En mi caso, es el smartphone, porque gran parte de mi trabajo es en mayor o menor medida digital, pero para cada cuál es algo distinto. Si no tienes las herramientas para cubrir tus múltiples proyectos, vas a pasar más tiempo resolviendo problemas que haciendo. ¿Solución? Si no tienes las herramientas, o las consigues, o adaptas los proyectos a lo que tienes. No siempre se tiene todo, pero vale más un buen cerebro que la mejor de las máquinas.

Espero que lo disfrutéis y haberos ayudado en esta tarea tan difícil de hacer malabarismos con el tiempo 😉
-11:34 cuando acabo el post y aún me queda café-

Bookmark and Share