NO SOY, poema de Ángel Aznar

Fotografía original de Xavi Carrillo

Fotografía original de Xavi Carrillo

No soy tan joven,
o no tanto, como solía ser.
No soy tan guapo.
No tengo tanto estilo.
No tengo ese cuerpo perfecto.
No molo tanto.

No soy, ni he sido
un arquetipo.
Y si en algún momento lo fui
no me di ni cuenta.

No soy lo que los demás esperan,
eso nunca,
por suerte o desgracia.

No soy normal.
Sí, todo el mundo dice eso de sí mismos,
pero es que a mí me lo dicen los demás.

No soy fácil de comprender,
no tengo un humor común,
no me río de las cosas que los demás
y me muero de risa
con cosas que sólo me hacen gracia a mí;
no soy parte de la multitud,
ni me interesa el fútbol aunque sea español,
ni he visto un día la vuelta ciclista
sin quedarme dormido o ponerme a pensar.

No pienso como los demás.
No es coña,
es que tengo las conexiones de otro modo.
Una bombilla me hace pensar en esculturas,
un olor en música
y a veces hasta me expongo a cosas que me desagradan
sólo porque me lleven a pensar en otras cosas.

Ya os advertí,
no soy normal.

Soy, minoría de las minorías:
Ambidiestro,
bisexual,
autárquico,
multi-instrumentista,
multi-disciplinar,
fiel a mi propia religión,
más listo de lo que parezco
y para colmo,
sincero,
como veis.

Creyente de las emociones,
renegado de lo obligatorio.

Soy un bicho raro.

No soy rico,
o al menos no ahora mismo.
No tengo fans,
ni seis millones de seguidores en twitter,
ni he inventado nada que todo el mundo conozca,
ni siquiera tengo un vídeo viral.

No soy conocido.
En eso, sí soy uno más.

No puedo pedir “a mi papá”
que me pague un viaje,
o una estancia en París;
de hecho, no tengo ni “papá”.

Soy artista
y creativo,
con una imaginación desbordante,
con más de un millar de obras a mis espaldas,
con un montón de palabras escritas
y aún así,
incapaz a veces de distinguir dónde va una Be o una Uve.

Soy,
cuando menos,
peculiar.
Que es como lo dice
la gente que me aprecia.

Soy despistado,
así que perdonad si no recuerdo vuestros nombres.
Soy así y me ha costado asumirlo.

No soy portada de la Rolling Stones
ni un cartel de la Tate,
ni un Premio Planeta,
ni la última moda en televisión;
y aún así sigo trabajando.

¿Seré idiota?

Pues puede ser,
tampoco lo niego.
Aún no me conozco lo suficiente.

No soy al arquetipo,
ni El Prototipo,
ni El Referente,
ni El Maestro,
ni El Iluminado,
ni El Filósofo,
pero sigo trabajando en ello.

Y no es que se trate de que “quiera conseguirlo”,
que eso es una trampa,
sino de que, aunque no lo vea nadie,
yo ya lo he conseguido.

No me vais a reconocer si me veis por la calle,
no vais a señalarme y decir:
“mira ese es el de…”
porque no, porque lo sé;
pero en mi mundo,
en mi vida,
en todo lo que he construido hasta hoy,
con mis manos,
mis palabras,
mi mente,
mis obras,
mi música,
mis vídeos,
mis escritos….
y tanto más;
para mí,
yo, ya soy alguien.

Soy,
el que ha conseguido llegar hasta aquí,
el que ha hecho todo lo que ha hecho
y el que aún hará mucho más.

No soy Un Nombre, como lo son … tantos otros.

Soy YO.

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