Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 43

Del mismo modo, no sois el primer animal que conozco incapaz de ver que se aproxima a su propia destrucción inevitable, de ser así, no habría dedicado mi existencia durante más tiempo del que se puede medir en tu planeta a la tarea de ayudar a los supervivientes; pero lo que sí me asombra de vosotros, es la capacidad insospechada de negar la evidencia. ¿Cómo es posible que estéis viendo que vuestra civilización hace aguas y a pesar de ello seáis capaces de decir que no pasa nada? Mejor ¿Cómo vivís como si no pasara nada? A día de hoy, escribiendo el final de este manual, aún no he conseguido descubrir cuál será el motivo principal de vuestra destrucción y esto tampoco es la primera vez que me ocurre, pero sí es la primera vez en que estás tan sumamente confuso. Tenéis tantísimas posibilidades diferentes de acabar con vuestra propia civilización, que no tengo ni la más remota idea de cuál va a ser la que desencadene vuestra gran metedura de pata.

¡Por cierto! Como ya te dije antes, para poder poner un libro en la calle hay que conseguir vender alguno por lo menos. Es obvio, si no es imposible llegar a mi público objetivo, que suelen ser seres desesperados que buscan comida en los supermercados, las estaciones de autobús o las gasolineras. Bueno, como decía, he tenido que conseguir vender algunos libros para que ahora tú lo tengas en tus manos, así que cabe la posibilidad de que este libro lo hayas adquirido antes de que tu civilización la cagara, y eso, a pesar de que fastidiaría mis planes para esta existencia, podría darte la posibilidad de cambiar las cosas. Es cierto, que si no eres el ser más poderoso del planeta, las cosas no serán tan sencillas, porque no podrás tiranizar a los demás y obligarles a que compren el libro (aunque tampoco sería mala idea que regalaras algunos ejemplares entre tus amigos…..vamos, si te apetece), de lo que te hablo es de contarles un poco cómo está la película en vuestro planeta y de cómo, o cambiáis para mejor, u os vais a dar el golpe más grande de vuestra existencia. No te hace falta repasar la lista de posibles meteduras de pata de tu civilización, estoy seguro de que las conoces todas. Así pues, no seas catastrofista, pero diles cómo está el patio y es posible que seas capaz de sacar tu mundo adelante. Al fin y al cabo, cosas más raras se han visto en la Realidad.

De igual modo, si ahora mismo te encuentras en los escombros de lo que antes era un edificio soleado, céntrico, espacioso y con buenas vistas a estrenar, y estás pensando en refugiarte ahí por unas horas hasta que los animales salvajes que están fuera se cansen de esperar, pues simplemente pasa por alto el párrafo anterior y haz que no lo has leído. No estás para distracciones.

En todo caso, buena suerte.

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