Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 42

CAPÍTULO 12. ¿Epílogo?

Pues sí, esto ya se ha terminado. Sé que te gustaría que te diera más consejos prácticos sobre cómo cultivar verduras, qué se puede hacer con el agua insalubre o cómo mataba la gente el tiempo antes de la tecnología, pero son cosas que cada cual debe aprender por sí mismo y, a decir verdad, no he pasado el tiempo suficiente en tu planeta como para documentarme sobre todas estas nimiedades. En esta vida, desde que dejé el estado de larva, he dedicado el tiempo a encontrar la mejor forma de escribir este manual. Como nota te diré que el estado de larva de tu especie es terroríficamente aburrido y carece por completo de conversaciones gratificantes, no espero que lo cambies, pero al menos tenlo en cuenta. Volviendo a lo que decía, he dedicado mucho tiempo a que este libro sea algo que podáis entender y espero haberlo conseguido en la medida de lo posible.

Cada una de las ediciones es distinta y hace falta dedicarle tiempo y paciencia a comprender a cada una de las muchas civilizaciones que uno se va encontrando en toda la extensión de la realidad (y sólo he recorrido una parte insignificante). He descubierto peculiaridades que os convierten en seres ligeramente interesantes (lo que ya es mucho); si bien, al igual que con otros tantos, hay cosas que no he conseguido comprender y que creo que necesitan un desconocimiento previo de lo que ocurre en cualquier otro planeta para aceptarlas de buen grado (las corbatas serían un gran ejemplo), hay otros detalles que son mucho más característicos vuestros. Por ejemplo, sois uno de los pocos animales gregarios del universo capaz de llevarse mal con más del 90% de la gente de su entorno. Es normal que existan rencillas por razones sociales, culturales o políticas, pero me resulta pasmoso que dediquéis gran cantidad de vuestro tiempo y energía a criticar a la gente que tenéis alrededor, a pesar de que sean de vuestro mismo sustrato social, credo, color, poder adquisitivo, barrio, etcétera. Siempre tenéis alguna razón y, aunque esto no te lo he puesto como ejercicio a mejorar (ya tendréis otros muchos problemas), sí que es algo a lo que deberías prestar una cierta atención.

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