Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 23

*Nota en cuanto a puntos evolutivos:
0.0 Es la existencia planetaria de organismos unicelulares
1.0 La de organismos complejos.
2.0 La de seres capaces de creación evolutiva.

De los niveles superiores no es el momento de hablarte y, por otra parte, tampoco lo ibas a pillar. No es por hacerte de menos, pero ¿Comprende una ameba el Teorema de Pitágoras? Pues eso.

Toda esta explicación venía a ilustrar algo que es básico y casi un axioma en la situación en la que te encuentras:

ACABAS DE CONVERTIRTE EN LA PRESA MÁS FÁCIL DEL BOSQUE

Siento ser así de crudo, pero necesitabas oírlo. La mayoría de los seres se valen del rival más fácil de conseguir para comer todos los días sin tener que trabajar demasiado y tú has perdido cualquier equipamiento, natural o accesorio, que tuvieras para no convertirte en el “invitado-cena”; a fuerza de milenios de evolución.

Por definición, los organismos complejos tienen peor capacidad de adaptación, así que lo siento, pero en poco tiempo has pasado de estar en lo más alto de la pirámide a que exista la posibilidad real de ser devorado por ratas o un enjambre de cucarachas. Hasta estás por debajo de los insectos y gran parte de plantas. Por si esto fuera poco y si albergabas alguna esperanza por lo que he comentado del ADN y eso, es verdad que los seres alcanzan un cierto equilibrio con su entorno y demás (ya te advertí que no me iba a repetir, así que si quieres búscalo un poco más atrás), por lo que no esquilman una población completa. Por desgracia, vosotros no formáis parte de un ecosistema y, por lo tanto, no sienten esa unión hacia vosotros.

Te lo ilustraré: si pones una jugosa pieza de carne en una zona poblada por tiburones, estos no lo verán y pensarán “Oh, ¿Estará en época de apareamiento? ¿Quedarán suficientes para reproducirse bien? ¿Es un adulto o una cría?”. El pensamiento de los tiburones sería más bien “¡Anda! ¡Sándwich gratis y sin movernos de casa! ¡Y para colmo saladito, como a mí me gusta!”. Y sí, por si te acabas de levantar, tú eres el sándwich.

Te has convertido en un simple aperitivo inusual. Una rareza culinaria, una “Delicatessen”, para el apetito de cualquiera de los millones de posibles depredadores naturales que existían antes de que vosotros os creyeseis los señores del planeta y que ahora no van a tener ningún miramiento en devolveros el favor. Para ello no es rencor, es simple apetito. ¿Creías que tu mundo era hostil? Pues prepárate. Lo digo literalmente. Prepárate todo lo que puedas porque la fiesta sólo acaba de empezar y es muy fácil, en tu situación, convertirse en un pinchito.

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