Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 15

Como protocolo es bueno, además de que es algo que puedes utilizar para cultivarte o simplemente para conseguir ciertas habilidades que ahora son necesarias y que hace unos días jamás te habrías planteado. En relación con lo anterior y como otra actividad interesante, te recomiendo que cultives tu propia comida. Sé que es un tema que hemos tocado antes, pero nunca se habla lo suficiente de la comida cuando es un bien escaso. Hazte a la idea de que, como ya dijimos, comer es algo de una cierta relevancia y que no es tan fácil como antes. Lo sé, me puedo imaginar que, hasta la fecha, no te planteases la vegetariana como una opción y no te estoy diciendo que la adoptes, sólo te digo que las plantas crecen mucho más rápido que los animales y te pueden dar de comer por mucho más tiempo. Además, esta actividad requiere dedicación, serenidad y una importante cantidad de tiempo que tú necesitas tener ocupada. Por último y sin demasiada relación aparente con lo anterior, te recomiendo que dediques una porción de tu tiempo a la auto satisfacción personal. Vamos, al auto-sexo. Puede parecer algo banal, pero el placer sexual es algo que, a ciertos niveles, todos los seres necesitan. Sea como sea que lo experimentes, te aseguro que dedicarte cierto tiempo al día de este modo, te mantendrá más relajado y más satisfecho con tu vida. Al final de la vida, las pequeñas satisfacciones, tienen una gran importancia y ayudan mucho a diluir problemas más acuciantes (del tipo de todos los demás que tienes ahora mismo). Puede parecer que esto no tiene importancia pero, créeme, cuando casi todo lo que conoces se ha ido al traste, es bueno tener algo en lo que no pensar.

2- Cuando ya tienes controlado qué vas a hacer todos los días, es el momento de fijarte una meta un poco más distante y ponerla en práctica. Este propósito puede parecer mucho más fácil de plantear que el anterior, pero no siempre es así. En la mayoría de los casos, los propósitos a medio plazo acaban por convertirse en propósitos a muy, muy largo plazo. Cuando por fin llegué a la conclusión lógica de que había que elaborar un plan en tres fases para mantenerse ocupado, lo primero que se me ocurrió fue la idea de recuperar la civilización. Totalmente inocente, se me ocurrió pensar: “Oh! Si ya lo hemos conseguido una vez, ¿Cómo no lo vamos a conseguir la segunda de un modo más sencillo?”. Después descubrí que esta es la estupidez más vulgar del universo y que, a la mayoría de los que se encuentran en esta situación, se les ocurre la misma bobada. No carecía de lógica el planteamiento y, como supongo que a ti también se te habrá ocurrido, te contaré qué es lo que tiene de malo el plan. El caso es que, con una buena dosis de suerte, es posible que a estas alturas hayas podido contactar con un pequeño grupo de personas y la mayoría de estos hayan seguido vivos gracias a una brillante inteligencia (los demás serán por pura chiripa o por haber encontrado un libro “oportunamente”).

Bookmark and Share