¿Para qué sirve un artista? (segunda parte)

Quedan 5 horas y media para la inauguración de la exposición de pintura #MeLlevoTanto en 1900. Allí os espero #Exposición #Inauguración #Pintura #Graffiti #Urbanart #StreetArt #ArteUrbano-Lo que pasa es que usted se preocupa sin necesidad -me dijo el Maestro, para alentarme-. ¡Sáquese simplemente de la cabeza la idea de acertar! Usted podrá ser todo un Maestro aunque sus tiros no den en el blanco.

Siempre hablamos de Van Gogh. De él y de su falta de éxito. Mis amigos también me habréis oído nombrar a Rodríguez y su fabulosa historia….. a todos los artistas nos queda este consuelo. A la lista podríamos añadir a Bach, uno de los más grandes pensadores y compositores de la música y con un éxito muy “limitado” en su época. Pero no es lo que queremos. Queremos triunfar.

¿Quién quiere ser un grande 100 años después de muerto?

¡Queremos ser reconocidos ahora!

Nos esforzamos, trabajamos, pensamos y volvemos al principio de la cadena. Hacemos un esfuerzo inconmensurable que, cuando está del lado de las artes aplicadas, tiene unos frutos relativamente cercanos (nos pagan por ser buenos, vamos), pero ¿Cuando no lo está?

Está claro que no podemos medir nuestro éxito por la aceptación de los demás… pero ¿Qué otra medida “humana” tenemos?. ¡Queremos gustar! ¡Queremos que nos digan lo bien que lo hacemos! ¡Queremos premios! y, sobre todo !QUEREMOS VENDER! o al menos, cualquiera de estas cosas al nivel suficiente para que nos permita vivir y no volarnos la cabeza o darnos a la bebida.

Pero hay una falsedad en todo ello.

¿Cuándo tienes “é-xi-to”?

Da igual la edad, da igual sexo, nacionalidad, religión, etc. ¿Quién te dice que eres bueno? Joyce es uno de los escritores más brillantes de su época y tal vez de muchas más. Técnicamente insuperable (y quien me lo discuta, que se lea Ulises). Y a pesar de ello ¿Qué repercusión ha tenido en el común de los mortales? ¿Creéis que él estaría satisfecho por el ¿éxito? cosechado por sus obras? ¿Que ser extraordinariamente brillante le hizo sentir ese “sí, lo estoy haciendo bien”?… Dada su vida, no lo creo.

¿Sabéis para qué vale un artista?

Fácil: HACEMOS ARTE.

La Persona NeuronaEso mágico y místico que nadie más, aparte de nosotros puede hacer. Y no nos vale copiar, no nos vale repetir lo que otros hacen, ni buscar estilos “más vendibles”, porque cuanto más lo intentamos, más nos alejamos de la realidad de nuestro trabajo. Hacemos arte y como tales necesitamos seguir haciéndolo. Los demás, sólo lo consumen pensando “este es más bonito que el otro”, pero os aseguro una cosa:

-Desde el primer pintor de las cavernas hasta la persona que ha diseñado tu móvil, pasando por los creativos de videojuegos, los arreglistas de la música que escuchas o los ilustradores de los cuentos infantiles; estarían encantados de escuchar estas dos palabras. BUEN TRABAJO

Para los no artistas un consejo: Antes de hacer una crítica no pedida y superficial a un artista, calla. El silencio duele menos.

Para los artistas, os dejo este fabuloso pensamiento:

-Los aciertos son sólo la prueba, (…) de su abandono de sí o como quiera llamar a ese estado. Hay varios grados de maestría y sólo cuando haya alcanzado el último podrá tener la absoluta seguridad de no errar el tiro. (El Zen y el arte de los Arqueros Japoneses; Eugen Herrigel)

¿Has leído la primera parte?

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