mujer almohada

Mad Martin “La Mujer Almohada”

La mujer almohada ataca en noches de luna llena y sábanas limpias

La mujer almohada ataca en noches de luna llena y sábanas limpias

Hace un par de días publicaba la segunda entrada del videoblog en la que leía este texto del diario de Mad Martin y prometí colgároslo pronto, así que aquí está. Que lo disfruteis

Por increíble que parezca, hoy es hoy (pero lo tacho igual)

MARZO 21

No me podía dormir y estaba dando vueltas a la cama. Me abrazo a la almohada y al rato me devuelve el abrazo y claro, pego un bote en la cama porque me muero del susto. Así que la miro y la almohada tiene brazos y piernas, no de tela, sino de una piel suave y morena, con manitas y muslos de mujer, suaves y dulces.

La mujer almohada no habla mucho, pero me invita a tumbarme con ella y es mimosa, cariñosa, blandita, cálida, da unos abrazos extraordinarios y hace unos crepes deliciosos. Apenas salimos de la cama, pero le leo a Cortázar y ella me lee a Baudelaire, o al menos eso creo, porque con la boca de tela no me entero muy bien, pero creo que es francés.

Yo le digo que quiero casarme con ella y ella me recuerda que son las ocho menos cuarto, así que discutimos porque no entiendo por qué tiene que darme esa patada de realidad y cuando quiero pedirle perdón por haberme enfadado en vez de disfrutar del poco tiempo que nos queda.

Me despierto profundamente triste y arrepentido. Espero encontrarla de nuevo.

Si no existieran………………..
……………………….los jefes
……………………………….
todos seríamos
mejores personas
a la fuerza

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Videoblog MadMartin. La Mujer Almohada 2

Aquí os incluyo el segundo vídeo del VideoBlog de Mad Martin. Esta vez, con un personaje que algunos ya conoceréis, tanto de esta pieza como de otras:

Es uno de mis personajes favoritos y el más recurrente en la historia de MadMartin, una mujer onírica con cuerpo de almohada y brazos y piernas de piel que lee a Baudelaire y hace crepes… Bueno, ved el vídeo y os lo cuento mejor.

En estos días os publicaré la historia en texto para que la podáis conservar si os apetece.

Espero que lo disfrutéis tanto como yo.

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Ese cuerpo del espejo

Dentro de las muchas cosas que hago a nivel personal, fuera de la parte de taller, una de las más esporádicas es la poesía. No es que me interese menos, ojo, simplemente es que es una herramienta que utilizo sólo para expresar cierto tipo de pensamientos e ideas. Llevo escribiendo poemas/letras de canciones desde los 12 o 13 años. Al principio sólo de amor (lo que tiene la edad), luego de todo un poco. Como la idea del blog es que sirva un poco también de escaparate de mis trabajos personales (y poesía mando a muy pocos concursos), os iré dejando algunas de mis piezas.

Esta que os pongo hoy, es una de mis últimas piezas y de mis favoritas.

ESE CUERPO DEL ESPEJO.ese cuerpo del espejo

No me gustan mis muslos,
decía la mujer almohada,
son blandos y gruesos.
Y yo los recordaba
cálidos y dulces
suaves y moteados aquí y allá
de hermosos lunares.

No me gustan mis pechos,
decía la mujer de miel,
son demasiado grandes.
Y yo los veía
redondos, rotundos y firmes
y la convencía para usar escotes

Cada vez tengo menos pelo,
decía el hombre pimiento,
la edad no me perdona.
Y yo pensaba en su torso
trabajado y fibroso
sin llegar al exceso

ese cuerpo del espejoNo me gustan mis ojos,
decía la mujer serpiente,
están desviados y son pequeños.
Yo por contra
recordaba su piel tan suave,
su elasticidad y su fuerza.

No me gusta mi barriga,
decía el hombre camaleón,
siempre es más grande de lo que quisiera.
Y yo pensaba en sus ojos
profundos e inteligentes
y sus manos duras,
pero con una habilidad extraordinaria.

No me gustan mis orejas,
decía la mujer ardilla,
están separadas y desiguales.
Y yo veía su espalda,
atlética de nadadora
y su culo tan perfecto
que parecía dibujado.

ese cuerpo del espejoNo me gusto yo,
señor narrador,
no me veo, no me agrado, no me encuentro, no me siento.
Y yo respondía
que no se estaba mirando, ni deseando, ni buscando, ni queriendo sentir.

Que si su cuerpo fuera de otro,
le sería mucho más fácil quererlo.
Que si amara a la persona de ese cuerpo
le sería más fácil adorarlo.
Que si deseara su mente,
anhelara sus detalles,
apreciara las palabras bonitas,
los gestos amables,
los recuerdos agradables,
el placer de que ese cuerpo le tocase,
estaría encantado de mirarlo, desearlo, buscarlo y sentirlo.

Que si viera ese cuerpo
como quien ve a un amigo,
a un amante,
a un desconocido por la calle,
sería feliz de compartir tiempo con él.

ese cuerpo del espejoQue si dejara de tratar ese cuerpo
como algo permanentemente imperfecto,
sabría ver
todo lo bonito que los demás ven en él.

Ese cuerpo que te sostiene.

Ese cuerpo que te alivia.

Ese cuerpo que te ama y te desea
y al que te esfuerzas
por tratar como a un extraño,
castigándole por tus decisiones.

Ese cuerpo que mortificas,
condenas,
torturas,
y aún así te perdona,
te ama,
te respeta,
te acompaña.

ese cuerpo del espejoEse cuerpo,
el tuyo,
que se sentiría vacío sin ti,
que anhela el roce de tu cariño,
que agradece cualquier pensamiento amable;
ese cuerpo,
ESE,
debería ser el que te enamorase,
porque en realidad
ESE es el que está
totalmente enamorado de ti.

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