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Cerámica entre lo artístico y lo industrial

pruebas de pastas y de esmaltes

Pruebas de esmaltes y pastas

Hace muchos años, cuando yo sólo era un estudiante de cerámica, recuerdo haber tenido una conversación sobre el tema de los talleres de cerámica. Una amiga me preguntaba por qué no montaba un taller e iba trabajando con cosas que se vendan al mismo tiempo que hacía trabajos más artísticos y yo le defendía (también estaba empezando con la fotografía) que eso era “como el que quiere ser fotógrafo artístico y se pone a hacer bodas”.

Por suerte, la vida tiene un curioso sentido del humor y  no pasó más de un año cuando estaba trabajando en un taller de cerámica para otro artista, donde aprendí qué tenía de bueno tener un taller.
Los ceramistas que tenemos taller propio nos movemos, casi todos, entre lo artístico y lo industrial. Utilizamos técnicas industriales (moldes, esmaltes de compra, repetición de diseños, etc.) a la vez que tratamos de innovar y de ser más y más creativos por otro lado (forma, utilidad, técnicas…). Al final todos necesitamos mantenernos de nuestro taller y el taller tiene que dar dinero de una manera o de otra; si con la parte artística te alcanza, perfecto, pero si hay algo que aprendí de ese primer trabajo en el taller, es que tener las dos ramas, artistica y artesanal, bajo un mismo taller es sumamente rentable.

pacman #pacmanattack

Piezas artísticas trabajadas a molde

Creo que ya os hablé de esto en el post sobre la multitarea, pero insisto en ello. Si tenemos un taller de artesanía que tiene una labor semi-industrial y que funciona, puede ser la mejor base de operaciones para montarnos nuestro taller artístico. ¿Por qué? Fácil:

Porque puedes compartir recursos y beneficiarte todo el rato de esa “doble intención”

Creo que tenemos que quitarnos aún pudores, aquí los primeros, entre lo que consideramos artístico y lo que consideramos industrial y lo que es “lícito” tratar de una manera o de otra. Tenemos muchos tabúes aún a la hora de utilizar técnicas industriales en lo artístico y algunos aún guardan demasiado miedo a ser artísticos en lo industrial, cuando lo que necesitamos es alejarnos de los “MADE IN CHINA”. Las técnicas son sólo técnicas. Están para ser usadas.

La cerámica es un arte industrial. No somos pintores, no somos dibujantes, no somos escultores aunque hagamos todo ello. Nuestro arte necesita ingeniería aún es sus versiones más “simples”, así que estamos abocados a ser siempre artísticos e industriales a la vez. ¡Saquémosle partido!

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