Archivos mensuales: abril 2015

Mientras Tanto, poema de Ángel Aznar

Fortune cookies who doesn't know what I gonna do tomorrow Galletas de la fortuna que no saben lo que voy a hacer mañana: "Las manos que sostienen esta cinta de papel, nunca fregarán platos"Cualquiera que me conoce lo suficiente,
me ha escuchado esta frase:
La vida es lo que ocurre “mientras tanto”.
Y no sé si en realidad la entienden.

La vida,
es eso que sucede
mientras planeas una vida mejor:

Mientras sueñas con el amor,
mientras sueñas con la casa,
mientras sueñas con el coche,
mientras sueñas con la carrera,
mientras sueñas con el trabajo…

Mientras sueñas
con todas esas cosas perfectas e idílicas,
la vida ocurre.

La vida es ese coche rojo que pasa,
es el autobús que se te escapa,
la señora mayor que te habla en un bar,
el compañero de trabajo insoportable,
las ganas de ir al baño,
el zumo de lichis
y el golpe en el meñique.

La vida son mañanas de malos pelos,
moverse en la cama,
flatulencias inoportunas,
pajas dedicadas,
ansiedad,
y reírte a carcajadas de algo sin gracia.

La vida es ese momento
en que un desconocido te toca el culo con sutileza,
una mirada cómplice de alguien a quien no conoces,
tomar un café a solas,
y el sol de medio día.

La vida no está echa de grandes momentos,
y es hasta mentira que sea lo que más recordamos.

Pensamos:
Cuando tenga,
cuando sea,
cuando haga,
cuando consiga,
cuando, por fin…

Pero estas cosas llegan
y después pasan
y no pasa nada.

Fortune cookies who doesn't know what I gonna do tomorrow Galletas de la fortuna que no saben lo que voy a hacer mañana: "Las manos que sostienen esta cinta de papel, nunca fregarán platos"Mientras tanto,
un móvil se te cae en la cerveza
y te mueres de la risa,
gritas “soy dios” delante de desconocidos
y avergüenzas a tus amigos,
tocas un instrumento
y hay a quien le alegras la mañana
aunque no llegues nunca a saberlo.

Mientras tanto,
dolores de cabeza,
quemaduras en los dedos,
pisar una caca con el pie descalzo,
y agotamiento mental y físico.

Mientras tanto,
tú sueñas
y la vida se te escapa.

Se te escapa el momento de los amigos,
se te escapa la luz perfecta sobre su pelo,
se te escapa la rima en gerundio,
se te escapa el silencio bien entendido.

La vida se te escapa,
mientras tanto,
porque quieres una vida que no tienes.

La vida ocurre en los interlineados.

La vida,
es ese espacio vacío entre frase y frase,
esa pausa para tomar aire,
ese espacio en silencio en el que tragas saliva
entre una palabra y la siguiente.

La vida es.

Y sólo tiene un sentido:
Va para alante.

Y puedes querer soñar,
o incluso querer volver atrás
o hasta querer saltar la hora siguiente,
el día siguiente,
el año siguiente,
la década siguiente,
pero si lo haces
te estás perdiendo tu vida.

Esa película que avanza por el camino lento,
donde los giros argumentales ocurren en cada esquina
y donde los cuerpos huelen a sudor y saliva.

Ese libro sin elipsis.

Esa canción sin estribillo.

Tu vida se autodefine,
te sucede sólo a ti
y no la puedes cambiar.

Tus decisiones te marcan rumbo,
tus aciertos y errores te imprimen carácter
y tus miedos te atenazan y elevan.
Pero es tu vida.

Puedo decirte,
que dejes de futurizar,
que dejes de planear castillos en el aire,
que vivas lo que tienes y lo que vives día a día,
que tu sumerjas en tu cotidianeidad,
que no desprecies nunca lo que haces,
que no dediques más tiempo a definir tu vida que a vivirla,
pero sólo si ya has llegado a esto por ti
lograrás comprender lo que te digo.

La vida,
es eso que ocurre Mientras Tanto.
Lo que hagas con ella,
es cosa tuya.

Bookmark and Share

NO SOY, poema de Ángel Aznar

Fotografía original de Xavi Carrillo

Fotografía original de Xavi Carrillo

No soy tan joven,
o no tanto, como solía ser.
No soy tan guapo.
No tengo tanto estilo.
No tengo ese cuerpo perfecto.
No molo tanto.

No soy, ni he sido
un arquetipo.
Y si en algún momento lo fui
no me di ni cuenta.

No soy lo que los demás esperan,
eso nunca,
por suerte o desgracia.

No soy normal.
Sí, todo el mundo dice eso de sí mismos,
pero es que a mí me lo dicen los demás.

No soy fácil de comprender,
no tengo un humor común,
no me río de las cosas que los demás
y me muero de risa
con cosas que sólo me hacen gracia a mí;
no soy parte de la multitud,
ni me interesa el fútbol aunque sea español,
ni he visto un día la vuelta ciclista
sin quedarme dormido o ponerme a pensar.

No pienso como los demás.
No es coña,
es que tengo las conexiones de otro modo.
Una bombilla me hace pensar en esculturas,
un olor en música
y a veces hasta me expongo a cosas que me desagradan
sólo porque me lleven a pensar en otras cosas.

Ya os advertí,
no soy normal.

Soy, minoría de las minorías:
Ambidiestro,
bisexual,
autárquico,
multi-instrumentista,
multi-disciplinar,
fiel a mi propia religión,
más listo de lo que parezco
y para colmo,
sincero,
como veis.

Creyente de las emociones,
renegado de lo obligatorio.

Soy un bicho raro.

No soy rico,
o al menos no ahora mismo.
No tengo fans,
ni seis millones de seguidores en twitter,
ni he inventado nada que todo el mundo conozca,
ni siquiera tengo un vídeo viral.

No soy conocido.
En eso, sí soy uno más.

No puedo pedir “a mi papá”
que me pague un viaje,
o una estancia en París;
de hecho, no tengo ni “papá”.

Soy artista
y creativo,
con una imaginación desbordante,
con más de un millar de obras a mis espaldas,
con un montón de palabras escritas
y aún así,
incapaz a veces de distinguir dónde va una Be o una Uve.

Soy,
cuando menos,
peculiar.
Que es como lo dice
la gente que me aprecia.

Soy despistado,
así que perdonad si no recuerdo vuestros nombres.
Soy así y me ha costado asumirlo.

No soy portada de la Rolling Stones
ni un cartel de la Tate,
ni un Premio Planeta,
ni la última moda en televisión;
y aún así sigo trabajando.

¿Seré idiota?

Pues puede ser,
tampoco lo niego.
Aún no me conozco lo suficiente.

No soy al arquetipo,
ni El Prototipo,
ni El Referente,
ni El Maestro,
ni El Iluminado,
ni El Filósofo,
pero sigo trabajando en ello.

Y no es que se trate de que “quiera conseguirlo”,
que eso es una trampa,
sino de que, aunque no lo vea nadie,
yo ya lo he conseguido.

No me vais a reconocer si me veis por la calle,
no vais a señalarme y decir:
“mira ese es el de…”
porque no, porque lo sé;
pero en mi mundo,
en mi vida,
en todo lo que he construido hasta hoy,
con mis manos,
mis palabras,
mi mente,
mis obras,
mi música,
mis vídeos,
mis escritos….
y tanto más;
para mí,
yo, ya soy alguien.

Soy,
el que ha conseguido llegar hasta aquí,
el que ha hecho todo lo que ha hecho
y el que aún hará mucho más.

No soy Un Nombre, como lo son … tantos otros.

Soy YO.

Bookmark and Share