Archivos mensuales: febrero 2015

Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 36

La mayoría de la población ha muerto por una cruenta guerra internacional. ¿En qué estabais pensando? ¿A alguien se le ocurrió que si lo llevaban más lejos, podía salir bien? Nombrando a uno de vuestros grandes pensadores, “Inteligencia militar, son dos palabras contradictorias”. A nivel interplanetario, las relaciones “socio-políticas” hace tiempo que se dejaron en manos, única y exclusivamente a los progenitores concienciados, cuando se descubrió finalmente que existía una función en la programación genética de cualquier ser con esta condición distintiva. A causa de esta condición, ante cualquier trifulca de sus hijos, se veían forzados a decir, “Venga, haced las paces y daros la mano”. Observado este hecho, se dio por bueno que fuera esta gente quien mediara en las relaciones interplanetarias y es gracias a eso que nadie recuerda que haya existido nunca una guerra entre dos planetas distintos. Por desgracia, lo normal en las civilizaciones B-02 como la tuya, lo común es que el poder lo ostenten personas a las que les gusta hacerlos, que son ineptas o con intereses creados ( en el peor de los casos, son un compendio de estos tres tipos). Esto provoca que sea casi seguro que se enzarzarán en una trifulca con cualquier persona, país, etcétera, tarde o temprano; y que el del lugar contrario respondiera del mismo modo estúpido. ¿Cómo evitar esto? Fácil. Sólo tienes que hacer que el poder no recaiga sobre una sola persona, sino por un grupo de ellas (preferiblemente sobre todas las de la comunidad) y que, además, el desempeñar labores políticas no tenga ninguna remuneración económica. Esto lo convertirá en algo indeseable para la mayoría y, si además le unes el que tengan que ser evaluados como “buenos padres” y poseer una capacidad intelectual superior a la media, te aseguro que aquel que se dedique a labores políticas será, como poco, una persona adecuada para resolver sus diferencias con los demás, sin acabar las disputas con la famosa frase de “¿A que te arranco la cabeza de una torta?”.

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Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 35

2. Analiza los problemas que os han conducido aquí. Es un hecho probado y demostrado por doquier en el universo, que los problemas tienen una tendencia natural a repetirse. El nombre más común para este hecho, es el de “Inercia auto-regenerativa de la estupidez universal”. A pesar de que es un tema que sólo se estudia en los más altos niveles de conocimiento, se le ha hallado una fórmula realmente sencilla: “No repitas lo mismo si quieres conseguir resultados diferentes”. Desgraciadamente es un conocimiento que no está al alcance de todos y, si bien se decidió hace tiempo (pero que mucho, mucho) que se convirtiera en un mensaje subliminal emitido por cualquier estrella a través de los rayos solares… sigue sin calar del todo. Cosas de la ingeniería. Para evitar caer en tan viejo problema, partiremos de la base de analizar los problemas anteriores y evitar que se repitan. Dado el lugar que ocupa tu civilización es muy probable que los problemas que os han llevado donde están sean alguno de estos:
Hemos agotado la mayoría de nuestros recursos. En una ocasión anterior, tuve una anciana y virtuosa abuela que lo explicaba muy bien: “Si guardas un glurck cuando puedes, nunca te faltará un dssrenschen cuando necesites”. A pesar de la gran cantidad de fármacos que consumía, su consejo era sabio (debió ser casualidad). Si no eres capaz de comprender que las cosas no están ahí para servirte, sino que tú formas parte de las cosas, es que eres un idiota y ya sabes lo que pasa con los idiotas. El remedio más sencillo es enseñar a los demás la gran diferencia entre lo necesario y lo superfluo. Por mucho que a uno le guste morderse las uñas, la gente no suele hacerlo hasta arrancárselas de los dedos.

Nos hemos cargado el ecosistema y el aire y agua están contaminados. Por desgracia para vosotros, existen dos inevitabilidades de la realidad que ya nombrara vehementemente el gran sabio Өμζש‡┐שּﭏΩ (P32-14 para los allegados) antes incluso de la creación de este universo. “La realidad es fractal, por lo tanto no conoce límite y carece de principio o final que se pueda medir. La estupidez es igualmente fractal, y aunque podamos pensar que sabemos dónde ha empezado, estamos totalmente seguros de que no sabemos dónde va a terminar”. El caso es que la única razón de que hubierais llegado a esta situación, es la propia estupidez, pero por desgracia, la única cura efectiva que esta conoce, es la muerte y creo que hay que dar gracias porque sea una consecuencia inherente a ella misma. Como ya te dije antes, has de contar con gente medianamente inteligente y ayudarles a pensar por sí mismos, porque sólo un imbécil piensa que se puede quitar un trapo de la boca si se lo empieza a tragar. Si llegasteis a terminar con vuestro aire y vuestra agua, es simple estupidez. Si eres capaz de acabar con la estupidez y evitar que se regenere, habrás resuelto el problema.

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Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 34

¿A que ahora no parece tan sencillo eso de hacer que las cosas vayan mejor? Venga, esta vez seguiremos en serio.

¿Qué hay que hacer ahora?

Pues tal vez, lo primero, antes de encontrarte con nadie, deberías tener claro cuáles son tus propósitos y hacer un análisis de todo lo que salió mal la vez anterior. Esto, una vez que lo tengas claro, puedes convertirlo en una especie de decálogo, o pentálogo, o eptálogo… o una lista pura y dura con los puntos que necesites, claro. No te cortes, son muchas las cosas que necesitas que te salgan mejor, aunque al final vas a tener que elegir cuáles son las más importantes y sobre cuáles se puede transigir. Dados los conocimientos adquiridos con civilizaciones como la tuya, hay una serie de cosas que seguro que necesitas mejorar y la inmensa mayoría están relacionadas con el capítulo anterior. La síntesis sería algo así:

Tú no eres más que una célula en un organismo mucho más grande y complejo, así que procura velar por tu planeta porque eres a lo que perteneces y si él se va a pique, tú también

¿Lo has pillado? Pues vamos con el decálogo básico:

1. Para que un mundo funcione, todos, o al menos la mayoría, han de ser suficientemente inteligentes. A pesar de que existe una creencia muy extendida sobre el hecho de que la inteligencia es algo que se tiene o no, nada más nacer. La verdad es que, como cualquier otra cosa, se puede desarrollar. Para que se pueda desarrollar, lo principal en este caso, es enseñar a los individuos a pensar por sí mismos, sin que exista una presión social o moral implícita. En tu caso, puesto que no hay sociedad, es relativamente más sencillo, aunque tendrás que conseguir que olviden las convenciones morales que siempre entorpecen las cosas. Como ya te dije ¡Haz lo que quieras! Y de paso enséñales a hacer lo mismo a los demás. Una vez que tengas librepensadores, se verán forzados a utilizar más su materia gris de lo que lo han hecho hasta ahora y, como bien es sabido, el ejercicio siempre viene bien.

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Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 33

Como bien sabrás, a lo largo de vuestra historia han sido muchos los pueblos que han quedado totalmente destruidos por las erupciones volcánicas imprevistas. ¿Se dejó de construir casas en las laderas de los volcanes? NO SEÑOR. ¿Y sabes por qué? Pues porque, por mucho que se supiera que por semejante estupidez habían muerto entre dolores horribles miles de personas, el pensamiento de la mayoría es: “Pero eso no me va a pasar a mí, claro”. No te lamenteS, no sois los únicos, ni siquiera en esta galaxia. Por desgracia ese pensamiento estúpido es aplicable a más civilizaciones de las que uno se piensa y eso siempre dificulta el avance de las cosas.

Una vez que he dejado clara mi opinión y partiendo de que lo considero una pérdida de tiempo el intentarlo, he de confesarte que, como ya te anticipaba, a mí también se me ha ocurrido en más de una ocasión el intentarlo. Sí, en MÁS de una ocasión. ¿No te acabo de decir que las cosas no se aprenden tan fácil como uno se piensa? Siempre acabas diciéndote: “no, esta vez es diferente, sus moléculas son más fluidas”, o “Pero si aquí ya han aceptado la fractalidad del universo”… Todos son auto engaños porque tienes la esperanza de que esta vez sea diferente, pero no lo es.

Por otra parte, puesto que tienes una libertad total y absoluta para hacer lo que te de la gana con tu existencia y, como ya hablamos, hay que marcarse un proyecto a largo plazo para tener el tiempo ocupado, ¿Por qué no intentarlo? Al fin y al cabo, fracasar, ya lo habéis hecho, así que sólo se puede ir a mejor.

Es por esto, que hace ya unas cuantas ediciones, decidí incluir este capítulo y el anterior, en mi compromiso por ayudar a todos los neófitos en esta situación. De lo malo, es posible que con algo de experiencia alguien consiga que esto sirva para algo (aunque, a decir verdad, aún no he tenido noticias de que se haya dado el caso).

Bueno, creo que ya me he extendido demasiado y quiero que al menos puedas tener unas cuantas líneas de algo práctico.

¿Qué piensas hacer ahora?

Pues la cosa es sencilla. El caso es que no se trata sólo de qué hacer, sino de cómo lo vas a hacer. Es mucho más complicado el modo que los hechos, porque conseguir que la civilización tenga como prioridades una serie de objetivos básicos no es muy complicado, la verdad, pero es más difícil que ocurra si no lo haces con el método “sencillo”, esto es, esclavizándolos a todos o sometiéndoles a un régimen totalitario. Que los demás piensen como deben cuando están convencidos de que no hacerlo les matará, es siempre una opción cómoda y con resultados probados en todos los lugares que puedas visitar a lo largo de tu existencia. Lamentablemente, es un incordio que eso, en la inmensa mayoría de las ocasiones, acabe conduciendo a la insurrección, el canibalismo y a que, en todo caso, la gente olvide la importancia que pudieran tener esos pensamientos. Son cosas que pasan, así que, para empezar y como primer consejo, toma esto:

NO OBLIGUES A PENSAR COMO TÚ. (Te aseguro que a la larga no funciona).

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Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 32

Pues verás, no es que pensara yo extenderme tanto, pero después de mucho más millones de intentos de los que soy capaz de recordar, tampoco he encontrado una manera de decirlo más corto. Es que hay cosas que ocupan mucho y no siempre se puede resumir más. Te podría haber dicho:

Universo fractal (busca un libro)
Todo está vivo en el universo y es capaz de pensar por sí mismo.
No creo que te hubiera servido igual. Pero el problema era explicártelo un poco mejor, porque ahora que eres uno de los pocos que sigue con vida y con la capacidad mental suficiente como para sobrevivir (saber leer ayuda), es muy posible que quieras llevar a cabo el paso siguiente que a todos se nos ha ocurrido.
CAPÍTULO 11. ¿Cómo hacerlo mejor esta vez?

¡¡Ya lo sé!!

Sé que te he dicho que esto es algo de lo que hay que olvidarse y que las posibilidades que tienes de conseguir instituir un “nuevo orden” son casi inexistentes, por no decir que lo son del todo, pero también soy realista y, por mucho que yo te cuente, sé que lo vas a intentar.

¡Oh, no! No te creas que lo apruebo o que me parece una buena idea. Por si no te ha quedado claro, ¡¡ES UNA PÉSIMA IDEA!!

¿Piensas que lo vas, o vais, a hacer mejor que los anteriores? ¡Oh, es cierto! Vosotros ya habéis pasado por todo eso y bla bla bla bla… Lo siento, pero eso no es suficiente. Haber pasado por una experiencia difícil no significa que la hayas superado, que hayas aprendido algo de ella o, tan siquiera, que la hayas llegado a comprender.

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