Archivos mensuales: enero 2015

Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 28

Lo de la fractalidad es una de las cualidades más comunes en la naturaleza. Al fin y al cabo, cuando ves una rama de un árbol en una foto, no sabes si es la rama que sale del tronco, la rama de la rama, la rama de la rama de la rama, o alguna otra bifurcación porque todas tienen el mismo aspecto. Del mismo modo están dispuestas las venas y las terminaciones nerviosas de una gran cantidad de seres vivos, los ríos y un largo etcétera de seres y formaciones. ¿Lo has pillado? ¡Tampoco creo que sea tan difícil! Bueno, pues el caso es que la “naturaleza” (término que en general se acepta mucho mejor que “La Realidad” aunque venga a ser parecido) lo utiliza por doquier, porque es una de las estructuras que mejor rendimiento tiene. Obviamente no es la panacea, así que no se puede utilizar para todo, pero la verdad es que funciona muy bien.

Después de esta lección tan poco práctica, te explicaré a qué me refiero con esto. El caso, es que uno de los problemas que os ha llevado a donde estás, es precisamente el desconocimiento de esta regla del universo, porque ninguna civilización que la conozca ha acabado cagándola tan profundamente. Vale, vale, es posible que ya hubieras escuchado esto antes de que tu civilización metiera la pata hasta el fondo, pero que tú lo hayas oído, e incluso que fuera algo que se comente de forma habitual entre los amigos, no quiere decir que tu civilización CONOCIERA este hecho. Y mucho menos que lo COMPRENDIERAN. Para ayudarte a que tú si llegues a esta COMPRENSIÓN, empezaremos por un sencillo ejercicio mental:

Contando con el punto tecnológico al que habéis llegado, estoy seguro de que eres consciente de que tu cuerpo es, en realidad, una “máquina” que funciona gracias al buen trabajo de los “parásitos” que habitan en él. O sea, que tu cuerpo en realidad está poblado por miles de tipos de células diferentes, además de las bacterias, los virus, etcétera. Todos ellos, a su vez, están compuestos por diferentes tipos de organismos, que a su vez están compuestos por elementos aún más pequeños, que están compuestos por partículas, estas por moléculas, las moléculas por átomos, que a su vez son protones, electrones… estos por partículas subatómicas, bosones, fermiones…………. Creo que vais más o menos por ahí a día de hoy, pero la realidad es mucho, mucho, mucho más compleja.

El caso es, que del mismo modo, seguro que eres conocedor de que existe una escala por arriba, que para vosotros está mucho más indefinida pero es igual de interesante. Quitando aparte las divisiones geopolíticas, podríamos resumirlo en: Tierra, Sistema Solar, Vía Láctea, Grupo local, Supercúmulo de Virgo, el Filamento Galáctico Piscis-Cetus y de ahí al Universo observable. No te preocupes, es normal que no comprendas cómo está estructurado lo que llamas universo porque, como dijo uno de los grandes pensadores de vuestra época “Tío, yo sólo veo puntitos”.

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Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 27

En todo caso, no desesperes porque yo he estado en más de una ocasión en el mismo planeta y te aseguro que, si vosotros habéis sido imbéciles, es posible que venga después otro tanto o más imbécil. Hasta la cuarta vez que una civilización B-02, de distinta especie, la cagó en él, el planeta Ifhisssmenglrentekkllarethb no implosionó, y eso que habían estado ya a punto de hacerlo dos veces antes. También es cierto, que tras esto se convirtió en una rareza cuántica que desequilibra la realidad de cualquier ente que pase cerca de él y que además cambia de orden la ropa de los armarios, pero de no haber sido así, nunca habría aparecido en las enciclopedias y, por extensión, tampoco en esta guía.

Por mucho que te diga, es difícil que comprendas la magnitud de la existencia, entre otras cosas porque no es fácil que haya estado a tu alcance (de haber sido “vox pópuli” no estaríais en esta situación) y tampoco creo que nadie se haya tomado el tiempo necesario para explicártelo. Intentaremos ahora ponerle solución.
CAPÍTULO 10. ¿Cómo funcionan las cosas?

Ya lo sé, estás convencido de que tocar este tema no es lo que más te pueda ayudar en el sentido básico de la supervivencia ahora mismo dada tu coyuntura, pero es necesario que comprendas un par de cosas básicas antes de que podamos llegar al siguiente capítulo y es por esto que te ruego que seas paciente, abras tu mente e intentes comprender lo que ahora te digo. Es posible que no te salve de morir devorado por un gigantón antiguo ortopedista llamado Smac, pero como ya verás, las cosas no se acaban aquí y es bueno estar preparado para la siguiente ronda.

En vez de empezar por lo más básico, lo haremos por lo que es más difícil, así es posible que acabes comprendiendo lo demás. Lo podemos resumir en esto: LA REALIDAD ES FRACTAL.

¿Que qué quiere decir esto? Para explicarlo de modo sencillo, podríamos definir la fractalidad, como la cualidad de algo para conservar el mismo aspecto y estructura sea cual fuere la escala a la que se observe… Vale, creo que no ha sido tan sencillo como pensaba. En fin, es más bien algo que se contiene a sí mismo. El ejemplo más utilizado aquí sería la coliflor, que según la vas desgajando, solo parece que tengas coliflores de menor tamaño. A no lo has entendido, búscate alguna enciclopedia de matemáticas o de arte porque esa era mi mejor ejemplo.

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Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 26

Esto os convierte, en gran medida, en unos parias. Y si anteriormente habíais tenido algún contacto casual o algún apoyo en vuestra evolución que os viniera del exterior, eso se acabó. Pero no seamos negativos:

¡¡NO TE PREOCUPES!! ¡¡LA VIDA NO SE ACABA AQUÍ!!

Está bien. Es posible que la tuya sí y es para prevenir esto que la dedicas una parte de tu tiempo a la lectura de este manual, pero la vida, o mejor dicho: LA VIDA (con mayúsculas), no se termina aquí. Por suerte, los planetas son unos seres complejos y de carácter tenaz que ven las cosas mucho antes de que pasen. Sí, es verdad que tu civilización la cagó. Es posible que nunca lleguéis a ser lo que fuisteis antaño, incluso es posible que no duréis más de un mes después de la catástrofe, pero a pesar de todo esto, la vida sigue adelante.

En la casi totalidad de los casos en que una civilización como la tuya la caga, pasado un tiempo todo vuelve a estar en el paso evolutivo 2.0: La gente se preocupa de su trabajo, se llega a la conclusión de la teoría de la relatividad y una especie se considera la dueña, por derecho, de la realidad que le rodea. Es cierto también que en no pocas ocasiones, esa especie no es la misma de antes, sino más bien un “reemplazo” y que, como te puedes imaginar, hay veces en que la cagada es tan gorda que se acaba convirtiendo el planeta en una roca desértica (paso 0.0) y ocasionalmente se acaba definitivamente con el planeta (lo que yo llamo -0.1). Por suerte, puesto que tú sigues con vida y aún tienes humor para seguir leyendo, probablemente no ocurra esto. Dale tiempo, tú eres un ser minúsculo dentro de una compleja realidad de la existencia y, aunque no consigas verlo con suficiente perspectiva, en 100.000 ó 1.000.000 de años, más o menos, es muy probable que todo vuelva a estar como estaba.

Lo peor que os puede pasar bajo vuestra perspectiva, es que no seáis vosotros la raza que esté ahí porque, como ya he dicho, los planetas tienen tendencia a buscar sustitutos antes de que las cosas se desmadren, pero habrá otros seres que lo hagan. Los monos, las ardillas, los delfines, los pantlereópicos… (fíjate qué documentado estoy sobre las especies locales); al final os va a dar igual qué especie sea quien detente “el poder” en el planeta, porque seguro que ninguno se acordará de que esto ya os ha pasado antes y que la otra vez erais vosotros quienes lo haciais. Eso, o que simplemente la especie dominante os habrá aniquilado, claro.

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Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 25

CAPÍTULO 9. ¿Quién va a venir a salvarnos?

Has de saber esto. Si en un momento de tu situación actual, ves unos seres con grandes cráneos que te quitan la ropa y te hurgan en tus orificios, no te están abduciendo los extraterrestres (vaya una fijación más tonta que tenéis con esto siempre), seguramente son seres de tu misma especie que te están robando tu ropa y te hurgan en busca de algún “tesoro escondido”; el motivo de que tú los veas así,, será que te has aficionado a ciertas sustancias, o simplemente que no has leído con suficiente atención el libro “¿Qué comer y no comer de la naturaleza?”, con lo que algo te habrá sentado mal y estarás teniendo unas alucinaciones tremendas. Si es tu gusto, no es mala cosa flipar de vez en cuando, pero conviene ser relativamente consciente (en la medida que uno pueda) de que lo estás haciendo. Si no, acabas contando a todo el mundo historias sobre hombrecillos verdes y luces brillantes, cuando lo que pasó en realidad, es que ibas demasiado “inconsciente” como para darte cuenta de que te estaban sondando dos médicos en prácticas, sólo para reírse un rato. Estas cosas pasan.

¿De verdad esperabas que alguien viniera a salvarte?

Por desgracia es muy usual ese pensamiento que te hace totalmente irresponsable de tu situación, según el cual, cuando las cosas se pongan muy duras, seres de otro planeta vendrán y te sacarán de aquí volando, para llevarte a un mundo mejor, porque “te lo mereces”. ¿Ya te conté lo que pasa si le salvas la vida a un imbécil, verdad? Pues en este caso, el imbécil eres tú, y más concretamente tu civilización al completo. Sin ánimo de ser vanidoso, la “historia del imbécil” (que no voy a repetir de nuevo, porque esto es un manual y si quieres te lo relees cuando te dé la gana), ha sido en gran medida la responsable de extender un mensaje por toda la realidad conocida y, si bien el mérito no es sólo mío porque esa línea de pensamiento ya existía antes de que la plasmara por primera vez en alguna de las ediciones de este libro, sí que he sido conocedor de que dicha historia se ha utilizado como herramienta docente en la teoría del “no intervencionismo” en las relaciones interplanetarias. Para aclarártelo, eso de que “no le salves la vida a un imbécil si no se la salva él”, es aplicable, en líneas mayores, a lo que sucede con una civilización.

Siento ser aguafiestas, pero no, nadie va a venir a salvarte. A lo sumo, vendrán a pedirte alguna receta o alguna verdura de tu huerto, pero no más. Desgraciadamente, tras vuestra última “gran actuación”, os habéis convertido en lo que se conoce vulgarmente como “los engreídos patanes auto destructivos” (traducido viene a ser algo así) y que yo simplemente englobo dentro de la tipología B-02, porque es más fácil.

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Qué hacer cuando llega el fin del mundo. Parte: 24

Desgraciadamente, he de decirte que esto, a pesar de tenerlo muy claro, requiere una vigilancia constante por tu parte y habrás de dedicar, al igual que a las otras cosas, una buena cantidad de tiempo y energía a protegerte de estas eventualidades. Ni siquiera siendo un experimentado finmundista como yo, se llega a estar absolutamente a salvo; la prueba la tienes en que mi última intervención, antes de llegar a este planetilla perdido de la sección 49711 en el universo Ugghl (nombre acordado por convenio interdimensional) acabé, en lo que para ti son unas tres semanas, devorado por una bestia inmunda llamada Grogslheimineffert tras una durísima batalla que me desgastó totalmente y que, como te puedes imaginar, terminó con esa de mis existencias. Por otra parte, es cierto también, que se debió a una conjunción de factores totalmente inusual, como la combinación del hecho de tener los calcetines poco aseados (importante si tienes 16 pies) y dedicar tres días a bailar en un lodazal para satisfacer las necesidades sexuales de una nativa. ¿Quién puede esperar que el moho sea un enemigo tan voraz? Cuando me quise dar cuenta, mis calcetines se habían convertido en una masa grisácea, blanda y peludilla, junto con la mitad de mi cuerpo, en avanzado proceso de descomposición… y la nativa me había dejado una nota bajo una piedra, en la que me indicaba que se marchaba a buscar otro superviviente más completo. ¡Ilusa! ¿¿A quién iba a encontrar en esa roca infernal que tuviera más conocimientos sobre lo que pasaba que yo??

Al menos, el sexo estuvo bien.

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