Archivos mensuales: agosto 2012

Se acerca el invierno

Vale, sí, sé que es 7 de Agosto… y sé que para quienes estén en Madrid, en Andalucía, en Levante o donde quiera que haga un calor de muerte, esto le sonará a chufla, pero aquí, en mi pequeño pueblo castellano, esto es una realidad absoluta.

Dice el refrán: En Agosto, frío en el rostro. Y cuando lo dice un refrán, es para pensárselo.

Cuando trabajas en el pinar en invierno, hace más calor que fríoLlevo ya aquí un año y un mes y he de confesar que el año pasado no le di más importancia, pero este sí lo estoy viendo venir. No hace malo, ni nada, pero a pesar de que a las 4 de la tarde es imposible estar en la calle sin morirse, a las 10 de la noche, ya refresca y algún día hay que cogerse hasta una chaquetita.

Si algo he descubierto en un año, es que los castellanos son gente de invierno. Sus casas están más pensadas para el invierno, sus actividades son más de invierno y hasta su ocio es más de invierno. Son españoles, claro, así que no les quites una cervecita en una terraza si el tiempo lo permite, pero si en Andalucía esto supone 9 meses al año (o más), aquí supone, como mucho, 3.

Ayer lo comentaba en el twitter, lo extrañísimo que se me hace salir a la puerta de mi casa y ver tanta gente. Hasta salí a una zona un poco más retirada (el alto) y se escuchaba el pueblo bullir de conversaciones, bicicletas y niños jugando. Están aquí, por supuesto, todos los hijos y nietos que han venido a pasar las vacaciones, los amigos que vienen de visita y demás, y más en un año como este en que ir “de turista” está más difícil. Pues el comentario de uno de mis amigos fue: “A ver si llega ya el invierno”

Y es que he de decir que, la verdad… se le hecha de menos. No el invierno de los -16º, que ese se puede esperar hasta enero si le da la gana, sino el invierno de estar en casa, partir leña para la estufa, asar castañas, ir a por setas, tomar té calentito e ir al pinar a trabajar (esa ya os la contaré).

En Castilla la Vieja (Castilla y León para los forasteros) son gentes de invierno en casas de invierno, pero a pesar del frío, pocos sitios he encontrado con gente tan cálida como la de aquí.

Por lo pronto, voy a disfrutar de lo que quede del verano porque lo que es seguro, es que para mí, con frío o calor, acabará como lo hace todos los años: El 8 de Septiembre, que para algo es mi cumpleaños 

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Enseña sobre lo que sabes

Como algunos ya sabréis, durante toda mi vida he estado aprendiendo diferentes disciplinas (artísticas y no artísticas) y, lo que es más curioso, enseñándolas. Digo curioso, porque en ningún momento ha sido algo que yo me plantease ni remotamente, pero siempre he estado rodeado de personas que, han querido aprender lo que yo sabía o que lo enseñase a otros y eso ha pasado a ser parte de mi vida cotidiana.

Enseñando a usar filtros de cámara en fotografía digital

Creo que lo primero que enseñé fue música, a mis amigos, cuando era adolescente (algún boquerón y algún capitán lo recordarán 😉 ), pero además de música he enseñado cerámica, técnicas de venta, fotografía y hasta he dado clases de cine a niños. Todo muy gratificante y en el fondo muy parecido.

Y es que no se trata sólo de saber, estoy seguro de que hay mucha gente con más conocimiento que yo sobre cualquiera de mis materias, sino de saber enseñar. Esto puede parecer más complicado de lo que en realidad es, pero cuando se tiene mucho conocimiento sobre una materia, se puede compartir sin necesidad de demasiado esfuerzo

Como es habitual, os voy a dejar unas claves sencillitas que se pueden usar no sólo para clases presenciales, sino también para hacer tutoriales o incluso, como es mi caso, compartir los conocimientos por web:

  1. La preparación lo es todo. Si vas a dar una cantidad de materia, es importante saber lo que quieres enseñar antes de empezar el curso, repartir el contenido de manera que de tiempo a todo y saber cada día qué vas a enseñar.
  2. Es importante comprender tus propios conocimientos. Yo he escuchado muchas veces eso de: “Sé lo que hago, pero no sé cómo”. Bien. Todos sabemos cómo; lo que hace falta es organizarnos ese conocimiento antes de querer explicarlo. El proceso más sencillo es analizar cómo lo haces y por qué, y anotarlo.
  3. Simplifica. Ve a lo esencial y cuando lo tengan claro, desarrolla. Convierte los tecnicismos en términos fáciles de comprender. A la primera puede que no se queden con el nombre, pero sabrán lo que es.
  4. Pon ejemplos. La memoria de todo el mundo no funciona igual y hay que intentar reforzarla desde todos los puntos posibles: Visual, Auditiva, Asociativa… Ejemplificar con cosas cotidianas o de las que sí tienen conocimiento es útil. Tener una pizarra o un cuadernillo donde puedas hacer algún esquema o dibujo, también.
  5. Refresca el conocimiento. Por mucho que sepas de algo, siempre hay quien sabe más. Mantenerse al día es importante, pero además puedes dar un vistazo rápido a cosas que conoces bien pero bajo la visión de otro. Eso te aporta detalles que tal vez no conoces o no usas pero son importantes de enseñar

Espero que os sea útil y que deis vuestra opinión.

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